18 de diciembre de 2013

ELLA (Un cuento de Navidad)


Foto sacada de la red
Inexorablemente las manecillas del reloj, las hojas del calendario, caían como el hacha del verdugo e iban marcando de una forma lenta, pausada pero firme la llegada de una de las épocas más odiadas en su vida. Oía ese "tic-tac" y lo único que su mente podía imaginar era el deseo de alejar esas fechas, de dormirse un día y despertar 2 semanas después.

Estas tenían que ser unas fiestas diferentes, esa era su lucha interna pero la cruda realidad golpeaba con el mazo con toda su fuerza y, peor que bien, iban a ser unos días similares a los anteriores, similares a tantos años de lucha, de hipocresía, de estar felices, simplemente, por ser esos días...

¿A qué se debía esa repulsión a fechas tan entrañables? El era una persona sensible, con corazón, con una sentimentalidad a flor de piel (¡cuántos quebraderos de cabeza le provocó!), y tenía que sentir por esas fechas, cuanto menos, apego. Pero no, no era así.

Lo único que le apetecía era dormir, alejarse, aunque fuera momentáneamente, de aquellos oscuros pensamientos.

Recostado en el sillón de su casa, con el alma somnolienta y los ojos entornados, rememoraba febrilmente recuerdos buscando un momento al que poder "acogerse", un instante al que poder aferrarse en el que esas fechas tuvieran un aliento de vida, un halo de felicidad...

Su mente viajó a un lejano día de diciembre a la terminal de un aeropuerto, donde se encontraba mirando, devorando quizá un panel por saber, por averiguar, casi por adivinar cuanto faltaba para que llegara ella. Los segundos se hacía minutos y los minutos horas, tal era el deseo de verla, de estrecharla entre sus brazos, de saborear la miel de sus labios dulces.
El pensamiento era único, verla, sentirla cercana, transformar esos abrazos virtuales, profundos pero no "reales", en auténticos.

Y un maremágnum de personas desfilaban por la puerta que unía la terminal y su cabeza quería salírsele del cuello por estirar la mirada para divisarla, para por fin, contemplarla y disfrutar de esa grandiosa vista, de ver a su querido amor. Al fin divisó una melena rubia en lontananza, y comenzó a frotarse imaginariamente los ojos para comprobar si la visión que sus ojos le ofrecían a lo lejos no era producto de su imaginación, no era su corazón que le jugaba una mala pasada; y no, su mente nítida le devolvía una respuesta añorada, esperada largo tiempo, si, es ella, tus ojos no te están engañando. Se acercaba con paso firme, el imaginaba verla flotar a través del pasillo y empujando el carrito con sus pertenencias y una radiante sonrisa dibujada en esos labios de miel que produjo el efecto contagioso en su mente, copiándose, eso pensaba él, la misma sonrisa en los suyos.

La complicidad fue inmediata, esas miradas se fundieron en una sola, esas sonrisas conformaron casi una carcajada y un color anaranjado, casi rojizo se afianzó en las mejillas de ellas y una leve llamarada de calor acudía con presteza a las suyas y, como si un cristal les separaba se quedaron inmóviles, uno frente al otro, como almas infantiles sin saber que hacer... Todo el sentimiento acumulado durante largos meses quedó ahí en ese imaginario cristal, gracias a Dios el momento duró solo eso, solo ese instante fugaz pues él se adelantó mínimamente, le ofreció su mano y el abrazo entre ambos cayó rotundo, fuerte, duradero y no solo se fundieron sus cuerpos, tanto el como ella sintieron como sus almas, como sus corazones salían de sus propios cuerpos para unirse en el etéreo mundo del sentimiento.

Fue un visto y no visto, el mundo desapareció a su alrededor y solo habitaban en esa terminal aeroportuaria ella y el y la sublimación de un deseo largamente anhelado en forma de abrazo sentido, de abrazo correspondido, de unión de dos almas que, contra viento y marea, habían luchado por llevarlo a cabo. El mundo se paró en ese instante, los tic-tacs de los relojes se ralentizaron hasta incluso detenerse dentro de sus mentes y, sobre todo, dentro de sus corazones. Era la manifestación sublime de un amor, de un deseo, de una necesidad, de una pasión...

Y se deshizo el hechizo, la realidad se imponía, tiempo habría de volver a magnetizar el momento de ese encuentro, ahora tocaba volver al mundo, bajar de la nube que ese abrazo los había transportado, se imponía el momento de "desandar" el camino de ida para llegar al sitio indicado donde poder conversar, donde poder intercambiar las palabras que había sido retenidas durante esos meses de separación.

¡Despertó!

Un fuerte impacto se sintió muy dentro de él, en las mismas entrañas, una punzada hiriente se retorcía en sus entrañas al comprobar que había sido un sueño, solo un sueño, una preciosa ensoñación de un momento real vivido con pasión, vivido con absoluta realidad y notó dentro de él mismo como la herida punzante se transformaba en dulce melancolía, para dar paso a una controlada felicidad por haberse permitido acordarse de ella.

Ella marcó un momento de su vida, ella supuso vivir una Navidad diferente, llena de luz, de ilusión. Ella fue esa estrella errante en su corazón solitario.




Hoy voy a hacer un pequeño "anexo" del cuento, el cuentecito se llama Ella (She en inglés), pues nada mejor para poner colofón al relato que compartiros la canción "She", cantada por su autor, el gran Charles Aznavour y con el vídeo-clip de la película donde suena, "Nothing Hill".
Supongo que os gustará porque es una canción preciosa.


Permitirme, para finalizar, una pequeña dedicatoria, a una buena amiga Marina Carbonero, este cuentecito ha sido motivado por ella porque me dijo que no quería otro relato triste, pues aquí lo tienes querida Marina, un cuentecito con final alegre. El recuerdo de "ella" le servirá para tener una Navidad, un poco más alegre.

Aprovecho estas líneas para desearos, a todos los que paséis por aquí y que leáis mi cuento, unas muy felices navidades, que cada cual lo celebre como quiera y desee, que no haya imposiciones, que no haya hipócrita alegría y quien lo esté pasando mal, que sepa que, seguro. hay alguien acordándose de ellos y que no les obliga a estar contentos, "porque es Navidad". Y que no nos olvidemos de una cosa importante, por lo menos para mi, Navidad no es una fecha en el calendario, es una actitud y tiene que ser llevada los 365 días del año.
¡Muchas felicidades!  


8 comentarios:

  1. Todos tus cuentecitos me han gustado, Julio, te lo he dicho en más de una ocasión, pero este tiene algo especial, tiene ese halo de melancolía, del recuerdo de una pesona, de alguien que no está a nuestro lado. La Navidad se puede vivir de muchas maneras, con nostalgia, con el recuerdo de alguien que, en estos días, se agranda inexorablemente, con la ilusión contagiosa de un niño, con alegría... Lo importante es mantener esa actitud, como bien dices tú, y sobre todo una sonrisa comoi la que tú nos contagias cada día.
    Feliz Navidad para ti y tu familia!

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    1. Gracias Puri por comentar y por tus lindísimas palabras, tienes toda la razón es una época que se da para muchas emociones y para más sentimientos....
      Me alegra mucho "contagiar" esa alegría...
      Igualmente, que sean unas lindas fiestas para ti y para toda tu gente.
      Un abrazo.

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  2. Sin duda, una hermosa manera de hablar de los sentimientos , con tal dulzura que es fácil imaginar y sentir la escena. Feliz Navidad amigo ! Y como bien dices , es un estado que debe prevalecer los 365 días del año. Así que , tanto para los que están bien, como para los que están tristes....sonriamos ! Feliz Navidad !

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    1. Gracias Rachel, por tus palabras, por transmitirme esa dulzura tu también y por "confirmar" que mis emociones y sentimientos, llegan....
      Gracias, Feliz Navidad y un fuerte abrazo.

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  3. Sin palabras....Realmente te felicito Julio, por regalarnos y compartir tan hermoso cuento.. He quedado sin palabras ante la hermosa forma de expresar de manera sublime y delicada, sentimientos profundos e intangibles, etereos pero a la vez llenos de magia y emoción, una sonrisa contagiosa, una ensoñacion que parece permanecer intacta a través del tiempo... con esa emoción que pones en cada letra, transportas al lector al plano de espectador en un instante eterno aunque efimero, pero solo desde el sentimiento es que puede transmitirse tanto....Es como si existiera una cajita de cristal guardada en algun rincon muy especial del corazón, donde permanecieran intactos momentos maravillosos que jamas serán borrados, estan guardados alli para que no cambien o se desvanezcan y solo se abre esa cajita en algun momento especial, no siempre...a pesar de la nostalgia, se dibuja un instante hermoso...
    Me alegra que a pesar de haber empezado la historia con desden por las fiestas decembrinas, en algun momento Ella pudo cambiar ese sentimiento y hacer que esa navidad fuera especial, distinta y asi como una estrella errante dejo su fulgor, una estela de luz imborrable y seguro que asi permanecerá por siempre,...
    Te deseo mucho exito en todo lo que emprendas...
    Aprovecho la ocasion para desearte una lluvia de bendiciones en el año que pronto empieza, y una muy FELIZ NAVIDAD!!!!

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    1. Por fin me pongo para contestarte al precioso mensaje que me has mandado a modo de comentario del cuentecito...
      Desde luego tu si que me dejas sin palabras con las bondades que me diriges, solamente se me viene a la mente una palabra: GRACIAS, por el cariño que desprenden todas y cada una de las palabras que me dedicas.
      Desde estoy supercontento porque consigo aquello que me propongo cuando intento "componer" estos pequeños relatos, transmitir emociones, sentimientos y lo que más me motiva es que realmente lo consigo por tus palabras, por ejemplo.
      Ya sabes que estas fiestas no son mis favoritas, ni por asomo, pero esa persona que relato en el cuento me enseñó a verlas de otra manera....
      Te deseo también, de todo corazón, que sean unas buenas fiestas navideñas.
      FELIZ NAVIDAD!

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  4. Pues... a este claro de luna, se le han nublado los ojos al leer esa sensibilidad extrema, demostrada una vez más por el caballero...Poco puedo decir, salvo que al igual que vos, la navidad debiera ser los 365dias del año, al igual que el dia de los difuntos...El amor al los seres queridos se lleva en el corazón...Y es de soberana hipocresía finfir o exagerar un sentimiento sólo por unas pautas trazadas en un calendario.Lks senrimientos no entienden de fechas ni de convencionalismos.Tan noble y tan puro el senriminiento y el anhelo de aquel hombre añorando a su amada, que duele el alma de saber que solo soñaba...Ojalá ese sueño hubiera sido real...Porque ese hombre merecía tras los duros reveses que le dió la vida, sentir el calor y el sabor de los labios de la dama a la cual tanto extrañaba...SOLO AÑADO ALGO MAS.FELIZ VIDA JULIO Y AMENAS FIESTAS... UN ABRAZO ENORME y...tal vez mañana recibas una sorpresita...jejejeje.. Besos.

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    1. Gracias al Claro de Luna por el cariño, la sensibilidad, y si, el amor, con que trata a esta humilde "juntapalabras" que lo único que pretende y que parece que consigue es emocionar a traves de esas mismas palabras...
      Cierto, pero bueno seguirá esperando encontrar ese calor y saborarlo si es que en algún rinconcito existe para él.....
      Besazosss.

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