1 de julio de 2013

PASADO, PRESENTE, FUTURO


Como esta hoja en blanco antes de ser escrita. Contiene palabras, frases y capítulos enteros, sí, pero insuficientes todos ellos para llenar el resto de mi vida que empieza hoy.

Un punto cero. Un antes y un después. Una explosión de luz que me demuestra que esta primera etapa (sí, sin duda no es más que una etapa) ha sido en blanco y negro, y que el verdadero color, los verdaderos contrastes y matices, empiezan ahora.

Mi color, hasta ayer indefinido y casi gélido, es hoy de un brillo y variedad indescriptible. No es solo un arcoíris, es eso y más. Una paleta de colores con multitud de tonalidades cuyos destellos me resultan increíblemente cegadores.

Sois así, personas deslumbrantes que irrumpís en nuestra vida y en nuestro camino, perfectamente trazado, como un torbellino que todo agita y todo cambia de sitio. Tenéis ese don, porque eso es exactamente, un don, que hace que nuestros propios ojos se transformen en un prisma que nos descubre la policromía que nos rodea y que nosotros ya habíamos olvidado.

Toda mi seguridad se convierte en inseguridad, ¿o es quizás al revés? pero agradezco tanto que alguien así me saque de mi letargo que admito y acepto todas mis incoherencias porque todas cobran sentido y todas son posibles:

  • La certeza del hoy es vencida por la esperanza y la ilusión del mañana.
  • Quiero llegar a viejo pero ni acepto ni quiero serlo.
  • El miedo que siempre me acompaña se transforma en mi argumento de mayor peso para luchar cada día por lo que ahora persigo.
  • Mis pies de barro pasan a ser la base del coloso que llevo dentro y que pugna por salir.
  • Quedo vacío del ayer pero lleno a rebosar del hoy y del mañana, de sueños, de ilusiones, de posibilidades.

¿Y por qué no? Ése pasa ser mi lema de cabecera. Sí, sin duda un lema prestado que quizás un día tenga que devolverle a la vida pero que, mientras tanto, pasa a ser mío y me permite seguir soñando, luchando, persiguiendo.

Hoy estoy en permanente estado de insatisfacción. ¿O quizá ya era así ayer? No importa, a fin de cuentas, el tiempo no cura nada, tan solo, a lo sumo, embalsama aquello que quiero enterrar pero que, francamente, tal vez prefiera realmente no ocultar permitiendo que siga ahí, conmigo, acompañándome cada día.

Eres el ayer, pero tu luz hace que también seas hoy y, por qué no, quizás el mañana.

Continúas mirándome, ausente, con tu sonrisa enigmática esforzándote por mantenerte inalcanzable y cercana al mismo tiempo. Lo logras. Te sigo con la mirada, extiendo la mano y casi puedo tocarte, y entonces, cuando mayor es la impresión de cercanía, te alejas de nuevo. Pero tan solo un paso. ¿Voluntaria o involuntariamente? ¿Quieres quedarte cerca o alejarte para siempre?

Una vez más, te vuelvo a mirar y prefiero pensar que eliges quedarte, pero a la distancia precisa, no muy lejana, de forma que mis dedos lleguen a rozarte y podamos así seguir con este juego. El juego de la ilusión del hoy y del mañana. ¿Y por qué no?

Gracias por seguir jugando. Gracias por permitirme participar en el juego.

Al

0 comentarios:

Publicar un comentario

Anímate y déjanos tu comentario, nos ayuda a crecer.

 
El Hogar de las Emociones. Blogger Template by Ipietoon Blogger Template