19 de junio de 2013

La vergüenza del momento... de ese momento.

Mi estómago empieza a arder. Un cosquilleo incesante recorre todo mi cuerpo. No puedo terminar de respirar, parece que me falta el oxígeno.

Aún quedan algunos días pero me parece tan cercano, ya está aquí, ya está llegando el momento.

Me miro desde fuera y reconozco por primera vez la dependencia que tengo de ti.  ¿Porque? No quiero, eso me hace sentir esclava.

Expiro, aspiro, expiro, aspiro...por unos instantes pareces desaparecer. Pero no es así... vuelves... con más fuerza, porque los segundos pasan y eso me acerca más al momento.

Me siento encerrada. Me estás encerrando y no puedo respirar, pero no puedo desprenderme de ti porqué formas parte de mí y... ¿Como me desvinculó de mí misma?

Por primera vez tengo consciencia de que somos uno, somos lo mismo, aceptar pues, que la solución pasará por aceptarte. Te aceptaré. Pero para ello necesito que me sueltes. Necesito poder respirar. ¡Por favor, suéltame!

Aspiro, expiro, aspiro, expiro... otra vez, pero más hondo más profundo. Ahora sí, parece que me estás soltando, poco, pero lo estás haciendo.

Eso. Suéltame un poco, para no sentirme ahogada y poder aceptarte.

3 comentarios:

  1. ¡¡¡Vibrante!!!

    Has conseguido transmitir la atmosfera de la emoción.

    :D

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  2. Guauuu Mónica!!
    Como transmites ese "sentimiento" de ahogo a través de tus palabras.... Me ha llenado muchooo.

    Saludos!

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  3. Gracias chicos... la angustia ¿verdad? a quien no le visita en algún momento.. en este caso era provocada por la vergüenza, pero cuantas veces nos visita!

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