4 de abril de 2013

Carta a Matilde


Pensamientos de Matilde



Odio, rencor, tristeza... Nos pasamos toda una vida siendo esclavos del pasado, nos atrapa y nos envuelve, desaprovechando el presente y el futuro.


¿Por qué me cuesta olvidar?
Es duro tener que perdonar.
Y ¿qué ocurre conmigo?
¿Cómo reparo el dolor de tantos años?
Pues el recuerdo es difícil de olvidar,
¡No me merecía eso!



Esclava del amor hacia los demás, entregué mi vida, juventud y trabajo por ser correcta y generosa, ahora al cabo de los años, desde mi madurez, noto mi corazón cansado, con un nudo en el pecho aferrada al pasado, quisiera poder respirar en paz, pero si no perdono, difícil y lejana mi curación será.



Ahora yo seré responsable de mi vida, creo que he aprendido la dura tarea, he de amar incondicionalmente, así me estaré protegiendo de futuras agresiones, tendré los ojos ciegos ante la repetición de los actos, que me hicieron y me siguen haciendo daño, porque la primera soy yo. Soy yo la que se empuja para poder levantarse todas las mañanas, soy yo la que me obligo a vivir día a día, cocinar, limpiar...

 La tristeza que me invade es de difícil batalla, ella se adueña de mí, más de una vez, sin yo poder hacer nada, tengo miedo, no quiero caer de nuevo, he de buscar la solución, ¿voluntad? ¿perdonar?

Carta a Matilde (14.02.03)

 


No te hagas más daño a ti misma con los mismos recuerdos, año tras año, tienes y tenemos que buscar una solución, lo que pasó, pasado está, por más vueltas que le des aquello, ya no se puede reparar.



¿De qué sirve seguir lamentándose?

Únicamente para hacerte daño a ti misma.

¿Necesitas que te pida perdón?


Las personas nos arrepentimos y nos damos cuenta de nuestros errores, pero es muy difícil pedir perdón, después de tanto tiempo, porque bastante hundidos nos sentimos por lo que hicimos, y bastante castigo tengo al ver lo mal que te sientes y lo mal que lo sigues pasando. No sé si podrás perdonarme, pero con tu pronta recuperación y con tu sonrisa será la mayor liberación de mi condena, y me darás la libertad para poder irme a descansar en paz.




3 comentarios:

  1. Pedir perdón es difícil. Perdonar aún más, pero si se consigue es toda una liberación.

    Preciosa película.

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  2. Cierto Mónica :-)

    Pero no se puede vivir con una carga toda la vida, y aún así, siguen viviendo con el sufrimiento.

    Un abrazo

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  3. No, claro! Por supuesto que no! El rencor, el resentimiento, el "no ser capaz de perdonar", es algo que te consume y que no te deja vivir en paz, ni feliz... pero hay tanta gente que no es consciente de ello...

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